El efluvio telógeno agudo sucede cuando la raíz del folículo piloso sufre un daño específico que interrumpe su ciclo de crecimiento. Desde que se produce el daño hasta que la caída resulta evidente pasan unos 2-3 meses. Algunos ejemplos de agresiones que pueden producir un efluvio telógeno son las infecciones, las cirugías, eventos traumáticos o estresantes, un parto, déficits vitamínicos, etc. En ocasiones la causa no se podrá identificar claramente y en otras situaciones los motivos del efluvio son múltiples. Cuando la causa es tratable (por ejemplo: déficit de hierro) es importante corregirla para que el efluvio telógeno mejore
El efluvio telógeno es especialmente frecuente después de la infección por COVID-19 o debido al estrés generado por la situación de confinamientos / restricciones y cambios de hábitos de vida sufridos en los últimos tiempos.