ICON1-1

Alopecia Androgénica masculina

La causa de la alopecia androgénica es genética y hormonal. En los hombres que comienzan con alopecia androgénica suelen existir antecedentes familiares directos, aunque su ausencia no excluye que pueda aparecer este tipo de alopecia. En la alopecia androgénica masculina, los folículos pilosos de la zona frontal, superior y coronilla son más sensibles a la acción de los andrógenos (hormonas masculinas). Los andrógenos inducen una miniaturización de los folículos (es decir, se van haciendo finos) y si no se instaura tratamiento desaparecerán. 

Este tipo de alopecia suele comenzar alrededor de los 20-25 años o en edades más tempranas. En los varones, la presencia de alopecia androgénica no suele estar asociada a ninguna enfermedad concomitante.

 

CLÍNICA Y EVOLUCIÓN

La clínica característica de los hombres con alopecia androgénica es la pérdida de densidad capilar (es decir, que el cuero cabelludo es más evidente). Las zonas más frecuentemente afectadas son la región frontal (entradas) y la coronilla. No obstante, hay pacientes que presentan una pérdida difusa a lo largo de toda la región superior del cuero cabelludo. En fases iniciales, muchos pacientes notan esta pérdida de densidad con el pelo mojado o cuando se miran con un foco de luz intenso.

Existen 7 grados de alopecia androgénica según la escala Norwood (1 el más leve y 7 el más avanzado). No todos los pacientes con alopecia androgénica llegarán al grado más avanzado de calvicie, aunque si no se instaura tratamiento lo habitual es que el curso de la alopecia androgénica sea lentamente progresivo, especialmente durante la juventud.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de la alopecia androgénica masculina se realiza a nivel clínico y mediante el análisis con el tricoscopio digital (microscopio digital utilizado en la consulta). Gracias a esta técnica de diagnóstico no invasivo, se puede realizar un diagnóstico temprano de forma iniciales de alopecia androgénica, permitiendo beneficiarse al paciente de un tratamiento precoz para frenar su alopecia. Para el seguimiento de la alopecia androgénica es fundamental una correcta monitorización digital con fotografías estandarizadas, para poder valorar a medio-largo plazo la evolución y respuesta terapéutica a los tratamientos.

Referente a las pruebas complementarias, dado que la alopecia androgénica masculina no suele asociarse a otras enfermedades concomitantes, en el caso de los varones no suele ser necesario solicitar estudios analíticos periódicos.

TRATAMIENTO

Hoy en día no existe un tratamiento curativo frente a la alopecia androgénica masculina, es decir, las terapias disponibles deben mantenerse a largo plazo para conseguir mantener los resultados. No es necesario mantener estos tratamientos “de por vida”, pero cuanto más tiempo se utilicen, mejor será el resultado. Si se utilizan un tiempo (por ejemplo, 3 años) y luego se suspenden, el paciente habrá mejorado a lo largo de ese período y luego conservará parte de la mejoría durante un tiempo prolongado. Sin embargo, no mantendrá una mejoría plena si abandona por completo cualquier opción de tratamiento.

El objetivo del tratamiento de la alopecia androgénica es en primer lugar frenar el avance de la alopecia. No obstante, la mayoría de los pacientes consiguen además una mejora en la densidad capilar, en algunos casos muy significativa. El efecto de las terapias médicas es el engrosamiento del cabello fino existente.

La estrategia habitualmente utilizada es realizar un tratamiento más intensivo al inicio del tratamiento (primeros 2 años), ya que el efecto de las terapias no comienza a apreciarse hasta los 6 meses, siendo máximo a los 12-18 meses. A partir de entonces, la frecuencia e intensidad de los tratamientos puede disminuirse para hacerlos más cómodos y sostenibles a largo plazo. La multitud de opciones de tratamiento disponibles hoy en día nos permite realizar cambios que se ajusten a las necesidades del paciente y de su alopecia en cada momento.